¿Por qué el gato es tan flexible y ágil?

El peso de un gato suele rondar entre dos 2,5 y los 7 kilos.
La agilidad de los gatos se debe en gran medida a la flexibilidad y libertad de movimiento que le concede su sistema esquelético.
Para que tengamos una referencia, la osamenta del hombre cuenta con 206 huesos mientras que el cuerpo del gato está compuesto por 230 piezas.
Las vértebras de su columna presentan una mayor conexión que la de los hombres, lo que les permite adoptar posiciones como la de enrollarse en sí mismo en forma de bola, al mismo tiempo que la cola les ayuda para mantener el equilibrio.
Siempre se dice que los gatos caen de pie. Se debe fundamentalmente a que tienen un reflejo de enderezamiento.
El gato rota automáticamente la cabeza y la columna vertebral, y luego se alinea sus patas traseras y arquea la espalda para suavizar el aterrizaje.
El fémur de un gato, el hueso del muslo grande, es largo en comparación con el tamaño de todo el animal. Está cubierto por el músculo fuerte y flexible. Esto permite que los gatos pueda correr muy rápido y dar saltos en el aire.
Otra peculiaridad del esqueleto felino es la clavícula que no es tan rígida como la de los humanos.
La articulación del hombro está conectado a la clavícula por un hueso muy pequeño que se mantiene en su lugar por el músculo. Un gato en realidad puede doblar y retorcer sus hombros y pasar por espacios pequeños.
Los gatos tienen cerca de doce bigotes a cada lado de su labio superior. No existe ninguna prueba científica que lo confirme, pero hay quien piensa que si un gato es capaz de introducir su cabeza a través de un espacio estrecho sin que los labios rocen los lados, el resto del cuerpo también podrá hacerlo. El gato utiliza sus bigotes para medir la cercanía a los objetos y le sirve de guía en la oscuridad
Muy pocos animales son tan silenciosos como el gato. Sus suaves patas tienen una esponjosa almohadilla de carne rodeada por una capa de piel. De hecho los gatos sólo caminan sobre los dedos de sus pies, es decir, a diferencia del humano que es plantígrado, el gato es un digitígrado.
Los animales con una zancada digitígrada son más veloces y consiguen darse la vuelta y detenerse de una forma más rápida, con lo que el gato consigue mayor agilidad.
Los gatos tienen garras retractiles. Las uñas duras y curvadas están protegidas por una vaina dentro de las patas. Un gato puede extender sus garras cuando se ve amenazado por un depredador o cuando se necesita para hacer una escapada rápida al subir a un árbol.
Todos los gatos instintivamente arañan las garras delanteras contra superficies ásperas para afilarlas, con ello consigue mantener sus garras afiladas y eliminar las capas externas viejas que se desconchan. Se muerden sus garras traseras para mantenerlas en buen estado.

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