El Sentido del gusto 

13 04/2012    

El sentido del gusto

De forma inconsciente humanizo los gustos de mi gato, tengo la sensación de que debe gustarle lo mismo que a mí. ¿Es así?

La percepción del gusto tiene lugar a través de las papilas gustativas que se encuentran en la lengua y en la cavidad  bucal.
Los perros y los gatos tienen un sistema de ácidos el cual es estimulado por ácidos; tienen un sistema de aminoácidos que responde a: la prolina, lisina, alanina, cisteina e histidina; y un sistema que es llamado "dulce" por los humanos, el cual no existen el gato; este sistema el llamado "furaneol" ya que responde al estímulo de dicho elemento, el cual se encuentran algunas frutas; este sistema parece estar relacionado con la costumbre estacional de comer frutas que se observa en algunos cánidos.
Es importante tener presente que existe una gran diferencia en la degustación entre perros, gatos y humanos, mientras un humano posee 9000 papilas gustativas, el perro posee sólo 1706 y el gato 473.

Tras un contacto inicial con los compuestos solubles no volátiles, gracias al efecto intenso de la saliva durante la fase de trituración, los compuestos solubles entran en contacto con las papilas distribuidas en la lengua y en la cavidad bucal, el efecto de sus componentes sobre ella origina la transmisión de un estímulo nervioso al sistema nervioso central, donde la liberación de ciertos neurotransmisores será determinante en la apreciación gustatoria.

Los distintos sabores descritos hasta el momento son: salado, dulce, amargo, ácido y unami.
Los gatos son muy sensibles a cualquier cambio de sabor en el agua porque presentan fibras gustativas relacionadas al agua, que se llaman fibras acuáticas, que sólo responden al estímulo del agua.
A su vez, el gato es un animal bastante insensible al sabor dulce. El gato no tiene receptores que distingan el sabor dulce, incluso rechazan alimentos que contengan edulcorantes como la sacarina.

La percepción del sabor amargo se encuentra en la parte posterior de la lengua. Los gatos poseen una mayor sensibilidad al sabor amargo, que perciben a concentraciones muy bajas y que permite que el animal evite sustancias tóxicas con mayor facilidad, dado que suelen tener este sabor.

Las papilas gustativas no son específicas al ácido por lo que este sabor se percibe a través de la superficie de la lengua. Cuanto mayor sea la cadena del ácido, mayor será la percepción.
Los gatos prefieren el sabor ácido al amargo, que a su vez es preferido sobre el sabor salado.

Unami: este es un sabor importante en todos alimentos naturales, se debe a la presencia de glutamato, un aminoácido no esencial, y ciertos nucleótidos. El sabor unami se distingue de los otros porque multiplica la intensidad de los demás sabores, es el responsable del regusto de los alimentos.

Para los gatos el hígado tiene una buena palatabilidad potencial, prefiriendo el de cerdo sobre el de res, prefieren el pescado a la carne y a la leche.
Bibliografía: DE LA PERCEPCIÓN A LA RAZÓN, escrito por Hiran David Chavez Aguiar 

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