¿Está enfermo mi gato?

¿Sabemos cuáles son los signos más habituales que no debemos dejar por alto?
De la editorial hispanoamericana, encontramos una serie de libros sobre diferentes razas de gatos en la que se mencionan algunas claves para deducir que la salud de nuestro gato no es la adecuada. Según sus autores se trataría de distinguir si la alteración es algo temporal o, por el contrario, conviene acudir al veterinario. Por lógica esta última opción, dejando de lado el coste económico, sería siempre la decisión más acertada, aunque tal vez no siempre al alcance de todos.
Hemos creído interesante hacernos eco de los puntos que se detallan en este libro, aunque, personalmente creemos que son todos más que obvios y que entre ellos debería incluirse también el hecho de que nuestro gato tuviera fiebre.

¿Cómo reconocer que nuestro gato está enfermo?
1.-La diarrea, en especial si es líquida, de olor penetrante o manchada de sangre. Si la sangre se halla presente en la orina, esto constituye también indicios de la existencia de un problema, como asimismo lo es el esforzarse de modo excesivo o emitir maullidos de dolor cuando trata de satisfacer sus necesidades fisiológicas.
2.-Flujo de mucosidades a través de los orificios de la nariz o lagrimeo persistentes. De los ojos de muchos persas fluye líquido debido al acortamiento del hocico o los himalayos por obstrucción de los conductos lagrimales. Sin embargo, si el flujo es excesivo recibir atención por parte del veterinario.
3.-Vómitos repetidos. Todos los gatos sufren ocasionalmente una indigestión. También vomitan después de comer hierba pero si los vómitos tienen carácter repetitivo no se trata de una situación normal.
4.-La presencia de resuello al respirar o cualquier otra señal de dificultad respiratoria.
5.-Rascarse de modo excesivo. Todos los gatos se rascan con cierta regularidad pero si lo hacen con excesiva frecuencia, eso significa que existe un problema en la piel
6.-El restregar de forma constante la parte posterior del cuerpo contra el suelo.
7.-Calverones, lesiones, cortes e hinchazones en algún punto del cuerpo, las patas, la cola o el rostro.
8.-El pelaje parece carecer de energía de vida necesaria y presenta aspecto apagado.
9.-El gato se muestra apático y letárgico, sin interés hacia lo que le rodea.
10.-Los ojos tienen aspecto vidrioso o la membrana nictante resulta claramente visible.
11.-El gato presenta falta de interés por la comida.
12.-Las encías aparecen enrojecidas e hinchadas.
13.-Sufrir ataques convulsivos otras señales anormales de conducta.
14.-Cualquier dolor o señal de angustia de carácter obvio.

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